Soho House, el segundo lugar más lujoso que he conocido en toda mi vida y el que más me ha impactado, no por su belleza, lujos y detalles, bueno sí, pero además de eso, fue el contexto de ambiente que aquí se maneja. No cualquiera puede entrar, solamente es con membresía de socio e invitados. GAD… es decir, afortunadamente ya no continúe ahí, no porque no me gustara el lugar, pues este es precioso, de hecho me encantaría ser socia, si no, porque me deslindé del inglés que me “contrató”, con el cual viví una súper mala experiencia, de verdad muy desagradable, pero bueno, qué bonito lugar, fue lo único rescatable.