
Una teoría que cambió mi vida: Como escorpiana que soy he pasado mucho tiempo de mi vida y energía tratando de controlar a otras personas (sin querer), tratando de descifrar sus comportamientos, sin entender que en realidad no tenemos control sobre ellos. No vinimos a este mundo a controlar las acciones de los demás, ni es nuestro trabajo analizar sus comportamientos para sacar conclusiones del por qué hacen lo que están haciendo y la verdad es que nunca lo sabremos (confieso que analizar 24/7 mi entorno es mi placer culposo). Y aquí es donde entra en juego la teoría que cambió mi vida, “la teoría del déjalos”. ¿Una persona no quiere comprometerse? Déjalos. ¿Alguien te está excluyendo? Déjalos. ¿Alguien te ha engañado? Déjalos. ¿Alguien no quiere agarrar consejo? Déjalos. Esto no solo es tan emocionalmente liberador, sino que también permite a las personas mostrarse como realmente son, y eso es invaluable. Entonces podrás tomar mejores decisiones sobre las personas que quieras mantener en tu vida. También he tenido el afán de entender el comportamiento de los demás, para ayudarlos a mejorar y muchas veces he terminado frustrada. Me llevó tiempo entender que no podía ayudar a quien no quería ser ayudado y que, algunas veces, las personas que quieren recibir ayuda, aún no están listas para arreglar eso que les está haciendo ruido en sus vidas. Aprendí que debía respetar los tiempos de aprendizaje de los demás y que por más que yo quisiera apurarlos a resolver sus problemas, eso no iba a ser posible. Entendí que si alguien no está listo para ver algo, no podrá verlo por más que se lo pongas en frente. Recuerda, solo podemos ver aquello para lo que estamos preparados y a veces estar preparado lleva tiempo y no necesariamente es el mismo tiempo que nos tomó a nosotros. En conclusión, solo DÉJALOS, para bien o para mal. Déjalos. Déjalos de dejar, o déjalos de dejar ser.